Cuando estar rodeado de personas hacerte sentir más solo

Estar rodeado de gente no significa que estés conectando.

En mi vida, ha habido muchos momentos en los que, a pesar de tener mucha gente a mi alrededor, me he sentido más sola e invisible que nunca.

¿Por qué?

Estaba rodeada de personas que no estaban presentes.

Su energía no estaba conectada con ellas.

Estaban dispersas y solo pensaban en sí mismas, sin ver lo que tenían delante con la reverencia que merecían.

Su condicionamiento, sus juicios y sus ideas preconcebidas sobre cómo son o deberían ser los demás emanan de su campo energético.

No hace falta decir nada para proyectar información. Constantemente sentimos y percibimos.

Por lo tanto, cuanto más limpio esté tu campo energético, libre de condicionamientos e impresiones negativas, más presente podrás estar con lo que realmente tienes delante.

En lugar de fijarnos en la identidad —el nombre, la clase social, el dinero, la belleza física, lo que queremos que sean y cómo deberían ser— vemos el espíritu, vemos la energía auténtica de la persona, y en ello reside toda la belleza.

No tenemos que moldear a nadie.

No tenemos que forzar a nadie.

Imagino el día en que todos podamos ver al otro en su propia energía, sin prejuicios ni juicios.

Simplemente viendo a las personas a través de la lente de nuestro corazón.

Cuando lleguemos a ese punto, habrá pocas guerras y mucha aceptación y respeto.

Podremos ser nosotros mismos ante el otro, ser vistos y escuchados.