Muchos de nosotros nos sentimos muy sensibles y abrumados.
Te voy a explicar porque esta pasando esto.
Para entenderlo, me gusta describir una personas como si su cuerpo es su casa, luego tenemos un jardín alrededor de nuestra casa, esto seria nuestro cuerpo energético (aura) y luego tenemos una valla alrededor, esto es la barrera del aura o cuerpo energético.
Lo que esta pasando para la mayoría de la gente es que esta valla, que tiene la labor de proteger nuestro jardín y nuestro cuerpo tiene partes que están rotas.
Lo que quiere decir esto es que cualquier persona (en nuestro caso energía, pensamiento, emoción) puede entrar.
Cómo nuestra valla esta dañada cualquier cosa puede entrar en nuestro campo energético y cuerpo.
No tenemos protección, con lo cual chupamos emociones de otros, tenemos pensamiento de otros y no sentimos invadidos y/o abrumados energéticamente.
Esto, también puede afectar a nuestro cuerpo, creando desequilibrios en la piel (eczemas, rojeces, etc.) o dolores de cabeza, y tinnitus entre otras cosas.
Cuando esta valla esta rota - que nos esta pasando a prácticamente todos, estamos muy expuestos y eso crea mucho malestar.
No podemos distinguir lo que es nuestro de lo que es de otros y nos podemos llegar a saturar, sintiéndonos extremadamente cansados, abrumados y sin energía.
También podemos llegar a dudar mucho, sin saber muy bien porque hacemos las cosas, sin mucho sentido.
Cuando esto esta pasando es importante re-estructurar esa valla para tener una buena protección energética y de nuestro cuerpo.
Al tener nuestra valla bien estructurada no dejaremos que entren “extraños” en nuestro espacio.
Esto resulta en qué tenemos espacio para escuchar nuestros pensamientos propios, nuestra intuición.
Tenemos espacio para escuchar nuestros sentimientos y las reacciones de nuestro cuerpo.
Y tenemos fuerza / energía para accionar lo que queremos.
Esto lleva a que podemos sentir, pensar y hacer las cosas en coherencia, alineados con aquello que sentimos.
Y ser personas verdaderas.
Los nuevos niños y adolescentes son buscadores de la verdad, y no escucharan a aquellos adultos que sean incongruentes o incoherentes.
Muchos pensamos que ser sensibles es algo malo. Y realmente no es para nada así. No es nada malo, somos seres multidimensionales que estamos constantemente expuestos y sintiendo diferentes impulsos externos.
Y la sensibilidad bien manejada es un don.
Pero se vuelve un problema cuando no podemos gestionarnos.
