Los padres de estos nuevos niños serán muy directos en su crianza, pero tan pronto como los mensajes básicos se almacenen en su memoria (es decir, en su consciencia), se desencadenará una influencia mucho más creativa para inspirarlos a aprender más. Los mismos métodos se aplicarán en escuelas, guarderías y centros de cuidado infantil de todo el mundo para garantizar que la base ética, compasiva y profesional de cada niño sea lo suficientemente sólida como para construir sobre ella con seguridad.
Los niños necesitan una base sólida y estable en la vida para poder desarrollarse positivamente. Por lo tanto, es beneficioso que todas las irregularidades en la actitud y el comportamiento de cada niño se eliminen lo antes posible para evitar enormes daños a la humanidad y a la sociedad en el futuro.
Dado que todos los niños Cristal son dinámicos, muy claros y fuertes por naturaleza, son extremadamente rápidos para encontrar diferentes maneras de hacer las cosas incluso a una edad muy temprana. En este sentido, toda impronta negativa influirá en los niños tanto como la positiva, si es la única que reciben de sus padres y de quienes los rodean. Sin embargo, los niños borran rápidamente toda impronta negativa en cuanto empiezan a recibir exclusivamente impronta positiva.
No les beneficiará creer que pueden hacer mucho más de lo que realmente pueden. Los padres deben dedicar el tiempo necesario a que sus hijos comprendan los recursos y derechos que tienen a su edad actual, para que no haya malentendidos en el futuro en relación con su autoimagen.
Las Personas Cristal tienen una actitud muy clara hacia sí mismas, hacia los demás y hacia la sociedad en su conjunto, y son plenamente conscientes de su propia posición en la vida. Por ejemplo, no se mienten a sí mismos creyéndose más grandes, mejores, más pequeños o peores en algunos contextos. Saben quiénes son y cuál es su posición como personas en cualquier contexto, y son extremadamente realistas en sus perspectivas sobre todas las relaciones personales y sociales.
