LA CALIDAD DE MIS LÁGRIMAS - UN PROFUNDO DERRAME ESTE AÑO - MI CONTENEDOR SE HA EXPANDIDO

Este año ha sido muy intenso para mí. He descendido directamente al inframundo, enfrentando heridas profundas que desconocía.

No ha sido fácil, pero como resultado, mi capacidad de sostener más consciencia se ha expandido.

Mi capacidad de compasión, entrega y reverencia se ha fortalecido. Una parte de mí siente el deseo de rendir un profundo homenaje a lo Femenino, a la Madre Tierra y a todo el linaje de mujeres que nos precedieron y que vendrán después.

He experimentado una profunda transformación, una gran prueba. Un paso trascendental en el camino de la Iniciación.

He derramado lágrimas que no sabía que tenía.

La calidad de esas lágrimas, su densidad, el nivel de dolor y sufrimiento profundo al que pude acceder y liberar es algo que, curiosamente, nunca antes había sentido.

He estado trabajando con orgullo con lo Femenino.

Una parte de nosotros como sociedad/sistema que ha sido silenciada, reprimida, descuidada.

El Poder Femenino. El Fuego Femenino. Que es la fuerza profunda de la creación, el sustento, la nutrición, el confinamiento. La profunda fuerza del cuidado.

Y ha sido profundamente herida.

Restaurar nuestra energía femenina es una necesidad para sanar. Para amar. Para respetar.

Es en la restauración de lo femenino donde podemos volver a conectar con la naturaleza. Tener confianza en nosotras mismas y en el mundo. Sentirnos seguras, honradas y respetadas.

Es en la restauración de lo femenino donde podemos volver a conectar con la naturaleza y entre nosotras, y cuidar y sostener el aquí y el ahora.

Entonces viviremos en armonía y equilibrio con nosotras mismas y con la naturaleza.

Cuando sanemos y restauremos lo femenino, no se tratará de que lo más grande sea mejor, de un consumismo sin sentido y de adquirir, de apoderarse de tierras y personas, de juegos de poder infundados y de la necesidad de tomar energía y tierra y acumular.

No se tratará de luchas, imposiciones ni adquisiciones.

Se tratará de equilibrio, de verdad y honor, de que el cuidado sea lo primero.

De la Creación inspirada. Sobre la pureza de corazón, la hermandad, el apoyo, la colaboración y la sincronicidad.

Al restaurar lo femenino, entramos en una Nueva Era. En una nueva forma de ser, actuar y ver.