Cuando estamos cotilleando, hablando mal o con juicio de unos y otros nos sentimos inseguros.
Es algo que se me quedó marcado de mi infancia - lo viví desde pequeña en mi entorno y me causaba mucho dolor y mucha inseguridad verlo, oírlo, escucharlo.
Sentia que si la gente podia hablar asi de unos y otros que dirían de mi. Nunca entendí porque las personas estaban tan enfocadas en lo de fuera, en los que tenían los otros, lo que hacían los otros y tan poco en si mismas.
Hay dos partes a este tema.
Mucha gente mira a otros porque ellos mismos se sienten inseguros, internamente se siente menos y se sienten desconectados y necesitan mirar al exterior para no sentir el dolor interno. Pero al mismo tiempo emiten ese dolor hacia el otro con su juicio. Lo que no gusta o acepta del otro lo tiene dentro en alguna faceta.
Luego les interesa más todo lo de fuera para no tener que lidiar con ellos mismos realmente. Para no tener que mirar internamente y hacerse responsable de su dolor, angustia, sentimiento de menos valía, rabia, desesperanza, etc.
Por otro lado, si somos niños y crecemos rodeados de personas con una consciencia muy limitada y heridas no sanadas, que emiten juicio todo el tiempo entonces es posible que ese niño internalice ese juicio hacia si mismo y en vez de aceptarse se sienta tan limitado que no pueda expresar quien realmente es.
Como padres o responsables de estos niños nos toca ser más que todo esto. Romper con el cotilleo, con el mirar fuera para criticar a otros sin hacernos responsables de las heridas que llevamos dentro.
Como padres queremos entregar Amor, pero el Amor real, incondicional, el Amor que alimenta, el Amor con Respeto.
Imagino un mundo donde las personas se alimenten de ese Amor, un Amor sano, sin desequilibrios, sin necesidad de limitar, si no un amor expandido donde se permite la libertad del Ser.
Donde cuando se hable de alguien se hable en positivo para ayudarles y sostenerles.
Para llegar a esto cada uno de nosotros tenemos que alimentar nuestros Amor Propio, nuestro auto-Respeto. Sanar el dolor interno y transcender las heridas heredadas, transformar el legado Limitante para expandirnos y poder vivir en Libertad interna.
